La cosa comenzó con una quedada improvisada a través de SMS y alguna que otra llamada telefónica, una de esas reuniones sociales que se dan pocas veces a lo largo del año (yo ni recuerdo cuando fue la última, y seguro que pasa mucho hasta la próxima) en la que terminamos reuniéndonos en una terraza en el barrio del antiguo casi todos y todas los miembros de la cuadrilla, empezando por Asier, Montse y Eneko y terminando en Cesar, Rakel y Hugo, pasando por Juanjo, Marta, Luis, Oscar, Nora, Julen, Luisma, Txetxo, Izaskun y yo mismo, vamos, que prácticamente no faltaba nadie, si no me equivoco los unicos que no estaban eran Jorge, Ivan, Tatiana, Javi, Iratze y Secchi.
Después de unas cuantas cervezas y un rato entretenidos allí sentados, Asier, Luisma y Yo decidimos hacer una escapada al Barrio de Gros con la intención de hacer un Tour Gastronómico por los bares de la zona a base de pintxos.

Fuimos atendidos por el personaje de bigotes de la foto, José Ramón Elizondo, uno de los jefes del local, el cual nos trato con unas maneras bastante curiosas, a nuestro parecer con bastante poca educación y con bastante chulería y prepotencia por su parte.
Allí degustamos algunos pintxos, yo una croqueta de hongos que no era gran cosa, Luisma un canutillo que le preparó el propio José Ramón allí delante nuestro y Asier la verdad es que no recuerdo que es lo que comió, pero sinceramente salimos bastante desilusionados del local, así que pagamos la cuenta, eso sí, después de hacer la oportuna reclamación ya que hasta eso hizo mal el personaje y continuamos nuestro Tour.

Os puedo asegurar que aquí el trato fue mucho mejor, el servicio de lo más agradable y los pintxos que degustamos, de Foie y de Txopitos, muy elaborados y muy buenos.
Sin ninguna duda esta segunda parada superaba por mucho la experiencia vivida en el anterior local.
Por cierto, este bar también ha ganado en más de una ocasión algún premio con sus pintxos.

Aquí fuimos atendidos por un gracioso camarero sudamericano que se tomo la libertad de tomar un poco el pelo al amigo Asier, la verdad es que el trato muy bien y el servicio rápido y agradable, sin tener la clase de los anteriores locales quedamos también muy satisfechos con nuestro paso por el local.

Otro local donde el trato fue muy bueno y donde pudimos deleitarnos con unos buenos pintxos, recuerdo uno de lecherita, de los otros la verdad es que ya no me acuerdo.
Después un café, una copita en la terraza del Scanner en el Barrio de Sagües aprovechando la buena noche que hacia y para terminar unos cubatas y unos bailoteos en el Zurriola Maritimo donde el amigo Luisma estuvo echando fichas e intentando rematar la noche.
Resultado, las cinco de la mañana a casa con una buena tostada pero después de haber pasado una tarde-noche de lo más agradable y divertida en compañía de dos grandes amigos.
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