
Generalmente en estas escapadas, aunque en la foto no se vea, siempre nos acompaña la Ikurriña, un simbolo de nuestra procedencia que además es habitual ver en muchos acontecimientos deportivos, haya o no en ellos algún representante vasco.
Recuerdo como es una de mis últimas visitas a Cheste, en Valencia, colocamos nuestra Ikurriña en un lugar alto y bien visible, para que la gente de alrededor pudiese ver rapidamente donde estábamos situados los aficionados vascos, pero también es verdad que tal símbolo no tenía demasiada importancia en una modalidad deportiva en la que desde 1996, último año en el que participo el piloto de Górliz, Herri Torrontegui, no había ningún representante vasco.

Esperemos que siga así su progresión y este año sea definitivamente el de su consagración como piloto, ya que de esa manera quedará bien justificada nuestra presencia en los circuitos Ikurriña en mano.
Os dejo unas imágenes, aunque ya sé que es la segunda o tercera vez que cuelgo el vídeo, en el que se nos puede ver en Cheste blandiendo nuestras Ikurriñas:
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