miércoles, agosto 03, 2011

Viaje a China (20º Día - 2ª Parte)


Como ya os dije ayer, después de ordenador un poco las primeras comprar del día en el albergue, y de comer algo en el Pizza Hut, volvimo al Silk Center a seguir con nuestras operaciones de regateo, algo en lo que ya nos estabamos volviendo unos autenticos expertos.


Seve decidió darse un masaje, pero que nadie piense mal, un masaje en los pies (190 yuanes), y mientrás tanto yo me quede dando vueltas por el centro comercial, ya que yo no soy mucho de masajes.


Pasamos la tarde regateando y comprando alguna cosilla más, algunos calzoncillos, alguna camiseta y poca cosa más, ya qe hay que reconocer que la compra grande es la que habiamos realizado a la mañana.

Y cuando la noche se nos había echado encima decidimos volver al albergue. Dejamos nuevamente las pocas cosas que habiamos comprado y decidimos pasarnos a cenar por el restaurante que habiamos visitado en nuestros primeros días de estancia en China.


Eso sí, de camino, y a escasos 30 o 40 metros del restaurante, paramos delante de una furgoneta en la que un hombre en plena calle vendía cazadoras de marca (Columbia, North Face, etc, etc) de dudoda procedencia.

A mi me gustaba una Columbia, pero Seve estaba empeñado en las North Face, que en ese momento no tenía, asi que despues de una curiosa conversación con él (ya que no tenía ni idea de inglés) conseguimos hacerle entender que nos ibamos a cenar antes de que cerrasen, y que despues volveriamos para ver si habia conseguido traer las North Face, ya que según nos explicó podía traerlas de algún otro sitio.

La otra vez habiamos cenado en la parte de abajo del restaurante, la parte economica y un poco de batalla, pero esta vez decidimos subir al piso de arriba, a la zona de restaurante más elegante, y comernos algunos platos más trabajados.


Era ya algo tarde, y estaban practicamente cerrando, pero como es habitual en los chinos, cortesmente nos dijeron que nos atenderian.


Decidimos pedir un par de entrantes frios, que por cierto, uno de ellos picaba de lo lindo, y como plato fuerte un pescado al horno que tengo que reconocer estaba bastante bueno.

Las camareras no hablaban inglés, asi que con nosotros estuvo casi todo el rato la que parecía la encargada, la misma que hacía dos semanas me había ayudado a hacer el pedido en la parte de abajo del restaurante, y la que entonces yo le pedí una foto, esta que os dejo aquí:


Poco a poco la gente había ido abandonando el local, y quitando una mesa con dos comensales que quedaba al fondo, eramos ya nosotros los unicos que quedabamos comiendo en el restaurante.

Como si fuesemos unos bichos raros, aunque la verdad es que en aquel restaurante tenían pinta de no recibir demasiadas visitas de turistas occidentales, se sentaron las camareras en la mesa de alado nuestro a ver como nos comportabamos y como cenabamos, supongo que a la espera de que terminasemos para poder recoger y terminar su jornada.

Y fue entonces cuando se produjo una de las escenas o anecdotas más curiosas de nuestro viaje y que yo por lo menos con más cariño recuerdo.

La encargada comenzó a hablar en chino con una de las camareras, me apuntaba con el dedo y paecía hablar sobre mí, lo que me hizo pensar o intuir que se acordaba de que hacía dos o tres semanas yo me había hecho una foto con ella. La camarera que estaba aldo de ella parecía avergonzarse mientrás la encargada le pegaba pequeños empujoncitos. Ella se dió cuenta de que yo las observaba, sobre todo porque Seve se había ido al baño y estaba yo solo en la mesa y sin otra cosa en la que fijarme, así que me explico con su escaso inglés que le estaba contando que yo me habia hecho una foto con ella hacia unos días.

Rapidamente entendí que lo que la encargada pretendía dandole empujoncitos a la camarera es que me pidiese que nos sacasemos una foto, así que yo mismo se lo pregunte, ¿Quieres sacarte una foto conmigo?, la chica pareció quedar encantada con la posibilidad, asi que en cuanto volvió Seve del baño nos hicimos la foto:


Y entonces empezo a liarse buena, comenzaron a salir de la cocina algunas de las camareras que ya habían terminado su trabajo y que ya sabían puesto su ropa de calle, e incluso salió alguno de los cocineros, todos querían fotografiarse con nosotros.


No sé si es que eramos muy feos o simplemente muy raros para ellos, pero lo que estaba claro es que eramos una autentica atracción poco habitual en aquel local, aunque lo curioso de todo ello es que les encantaba hacerse fotos con nosotros, pero con nuestras cámaras, ya que ellos no tenían, con lo que ese supuesto recuerdo era para nosotros, y no para ellos.


Os aseguro que fueron unos momentos muy divertidos y que yo como ya os he dicho recuerdo con especial cariño. Dudo mucho que en mi vida vuelva a repetirse una situación tan curiosa como esta, en la que todos los trabajadores, o por lo menos gran parte de ellos, de un restaurante, quieran fotografiarse conmigo.

Así que después de estos curiosos momentos y de echar unas cuantas risas, decidimos pagar (166 yuanes, unos 19 o 20 euros) y salimos del restaurante en dirección a la furgoneta de las cazadoras.

Nos habiamos alargado más de lo previsto, pero el hombre allí seguía esperandonos, y con las North Face preparadas.

Durante un rato estuvimos allí probandonos las cazadoras y regateando un poco el precio, hasta que al final conseguimos sacarle las tres cazadoras por 575 yuanes, un muy buen precio que habiamos conseguido seguramente al comprar tres cazadoras de golpe.

Como referencia os diré que la Columbia que yo me compré me costo 135 yuanes, lo que viene a ser algo así como 15 euros.

Entre una cosa y otra eran ya las 12 de la noche, asi que decidimos irnos al albergue a descansar, que ya era hora.

martes, agosto 02, 2011

Viaje a China (20º Día - 1ª Parte)

Articulo anterior: Viaje a China (19º Día)

Era jueves, y estabamos entrando en lo que iban a ser nuestras últimas jornadas en China, días elegidos, como ya os comenté en el articulo anterior, para hacer todo tipo de compras.

Nos levantamos prontito, nos duchamos, salseamos un poco en internet, y enseguida nos lanzamos a la calle, nuestro destino era el Silk Center, uno de los centros comerciales, destinados a los turistas, más grandes de Pekin y donde se puede encontrar practicamente de todo, eso sí, recordar que aquí manejar el arte del regateo es totalmente imprescindible.


Para llegar al centro comercial cogimos el metro (2 yuanes cada uno), y llegamos a la estación de Yonganli, una estación que tiene una salida que da justo al centro comercial, la Salida A.


No habiamos desayunado, asi que como era pronto y el hambre apretaba, decidimos hacer una pequeña parada en el Starbucks que había en uno de los edificios contiguos al centro comercial. Dos cafes Capuccinos y tres pastelitos para compratir nos costaron 94 yuanes, lo que demuestra que desayunar en una de estas cafeterias costaba casi lo mismo que comer en un buen restaurante.

Llegaba el momento de entrar al centro comercial y sumergirse en la dura tarea de regatear y pelear por los precios.


Mi primer objetivo fue unos chandals de ADIDAS que me había encargado mi hermana para mis sobrinas, no recuerdo muy bien cual fue el precio de partida, pero creo recordar que me pedian algo así como 450 yuanes por cada chandal (pantalón y sudadera). La verdad es que fue una tarea dura, en la que posiblemente empleé más de 30 minutos, pero al final conseguí sacar los dos chandals por 250 yuanes, algo así como 30 euros, y aún y todo creo que pagué demasiado.


Reconozco que a mi lo del regateo nunca se me ha dado demasiado bien, y además nunca me ha gustado demasiado, pero la verdad es que uno poco a poco se iba introduciendo en el tema y para cuando uno quería darse cuenta uno ya estaba en un puesto regateando por algo en lo que realmente no tenía mucho interés.


Poco a poco fueron cayendo más productos, como camisetas del Hard Rock, alguna sudadera con publicidad de equipos de la Formula 1, alguna camiseta Quick Silver, etc, etc. Vamos, que para cuando nos quisimos dar cuenta ya estabamos con unas cuantas bolsas entre las manos, así que decidimos comprar un par de maletas para poder meter todo lo que estabamos comprando (375 yuanes por las dos), aunque conseguir ese precio os aseguro no fue nada facil, lo podeís apeciar en la foto, donde se ve a Seve regateando con las dos chinitas vendedoras de maletas.


Y una vez comprado todo esto volvimos al albergue a dejar todo lo que ya teniamos comprado, que no era poco.


Ordenamos un poco las cosas en el albergue, y nos fuimos a comer al Pizza Hut que había junto a la estación de metro (las 15:00). Un par de platos de macarrones, dos platos de entrantes para picar, una Pepsi-Cola y dos cervezas nos costaron 137 yuanes, algo asi como 14 o 15 euros.

Y una vez que habiamos recuperado fuerzas para seguir con la dura tarea del regateo, nos sumergimos de nuevo en el centro comercial, en el Silk Center.

Pero esto ya lo dejo para mañana, hoy se me ha echado el tiempo encima y me tengo que ir a trabajar.

viernes, julio 29, 2011

Destino: A Coruña

Hoy escribiré poquito ya que ando bastante pillado de tiempo, es más, para seros sinceros a estas horas ya debería estar en la oficina, pero bueno, me daré unos minutillo más ya que parece la cosa esta calmada.

Ha sido una semana relativamente tranquila, me ha tocado salir practicamente a grabar todos los días, pero han sido ruedas de prensa sencillitas y cosas por el estilo que no merece mucho la pena mostraros.

Pero ayer jueves la cosa se complicó, a primera hora de la tarde (15:30) me tocó salir deprisa y corriendo hacia el Ayuntamiento de San Sebastian, me tocaba cubrir lo que parecía una noticía no demasaido larga ni complicada, un Pleno en el Ayuntamiento.


¡Pero que equivocado estaba!, la cosa se fue alargando, se presentaban enmiendas una tras otra, con lo que me ví obligado a pedir que me trajesen más tarjetas de memoria, ya que aquello seguía y seguía, y logicamente la periodista quería que grabase todo, ya que no sabiamos cuando podía producirse la noticia.

Lo que parecía una noticia tonta y cortita terminó siendo un autentico marrón que termino a las 22:30 de la noche conmigo en la oficina, casi siete horas de noticia en las que pasé el mayor tiempo depie plantado alado de la cámara.

Pero bueno, son cosas que pasan, ahora simplemente a esperar que la jornada de hoy sea tranquilita y me permita llegar más o menos descansado a A Coruña, ciudad a la que me dirijo esta tarde en avión para cubrir un evento hipico durante todo el fin de semana.

A los que teneís libre simplemente recordaros que por ejemplo en el Barrio de Loiola ya estamos de fiestas, así que que disfruteís del buen tiempo, si es que lo hace, y paseis un buen fin de semana.

jueves, julio 28, 2011

Falling Skies

Hace algo más de un mes comencé a ver esta serie sobre extraterrestres, Falling Skies. Llegaba avalada por un gran exito en los Estados Unidos, y con el nombre de Steven Spielberg en el apartado de producción, así que todo parecía indicar que era una buena opción.


Reconozco que la serie esta bien hecha, tanto en lo que se refiere a los efectos especiales como al diseño de producción, pero tambien tengo que decir que es un poco lenta en cuanto a su desarrollo.

Actualmente me he visto los cinco primeros capitulos, y tengo que reconocer que aún no ha pasado nada realmente relevante. La historia lleva estancada practicamente en el mismo punto desde el segundo capitulo y los guionistas no hacen más que estirar el chicle de lo que aprece puede ser un poco la linea argumental.

He leido en algún otro blog especializado en la serie que a apartir del capitulo sexto la serie mejora bastante, así que logicamente le daré esa oportunidad terminandome la primera temporada, pero vuelvo a decir que aunque esta bien hecha no termina de engancharme.

Sinceramente me parece que es un poco otra versión de "Walking Dead" pero sustituyendo los zombies por extraterrestres.

miércoles, julio 27, 2011

Viaje a China (19º Día)


Nuestro viaje estaba llegando a su fin, llevabamos ya diecinueve días recorriendo el pais asiatico, y a estas altura nos tocaba regresar a la ciudad en la que había empezado esta aventura, a Pekin.

Nos levantamos prontito, a eso de las 7:30 de la mañana, preparamos las maletas y preguntamos en recepción que opciones teniamos para acercarnos al aeropuerto.

Según me explicaron había dos opciones, la primera de ellas la más rapida (unos 45 minutos), pero a la vez la más cara (entre 100 y 120 yuanes) y consistía en cocger un TAXI hasta el aeropuerto. La segunda era algo más economica, coger un TAXI hasta la estación de aubuses de Wa Liamen (20 yuanes), y allí coger un autobus al aeropuerto (20 yuanes cada uno). La diferencia en tiempo era muy pequeña, unos quince o veinte minutos, y la diferencia de precio era de unos 60 yuanes, algo así como siete euros, asi que decidimos el método comodo, el TAXI directo.

Parecía la forma más rapida y comoda de llegar al aeropuerto, aunque os aseguro que fue más comlicado de lo que pensabamos. Paramos un primer taxi y le explicamos que queriamos ir al aeropuerto, Airport, pero el tipo no nos entendía, así que decidió desentenderse y dejarnos allí plantados. Paramos un segundo TAXI al que incluso llegamos a hacerle gestos de volar, pero nada, el tio tampoco nos entendía, así que tuve que sacar el diccionario, buscar la palabra en chino y al terce TAXI que paramos (8:20 de la mañana) enseñarle los dibujitos con los que se escribe la palabra aeropuerto en chino. Por fin habiamos conseguido un medio de transporte. Por cierto, el trayecto nos costo 95 yuanes, así que nos salió bastante bien.


Lo primero que hicimos al llegar al aeropuerto (9:00) fue localizar la ventanilla de nuestro vuelo y hacer el Chek-in, de esa manera ya estabamos liberados de nuestro equipaje, moemnto que aprovechamos para acercarnos a una de las cafeterias del aeropuerto a desayunar unos cafés y comernos las galletas que aún guardabamos y que nos habían dado en el viaje en tren.


Por una vez parecía que nuetro vuelo no sufría ningún tipo de retraso y saldría a nuestra hora, lo que nos permitió llegar como estaba esperado a las 14:40 a la capital de China, Beijing.

Ya nos conociamos más o menos el camino, habiamos estado allí hacia apenas tres semanas, así que nos fuimos directos al metro, al Airport Express (25 yuanes cada uno) y nos bajamos en Dongzhimen, allí cogimos el metro normal (2 yuanes cada uno), nos montamos en la linea 2 y nos fuimos hasta Jishuitan (4 paradas) donde nos bajamos e hicimos el trayecto a pie hasta el albergue que tantas veces habiamos repetido los primeros días que estuvimos en la ciudad.


Habiamos barajado la posibilidad de cambiar de albergue, por cambiar un poco, pero decidimos no arriesgar. Sabiamos que este era un albergue bien comunicado, limpio y bastante nuevo en el que habiamos pasado unos primeros ías muy agraables, asi que decidimos repetir. Las tres noches de albergue que ibamos a pasar nos costaban 684 yuanes, más los 36 yuanes de fianza que ya habiamos pagado al hacer la reserva, es decir, 720 yuanes, unos 90 euros los dos las tres noches, a 15 euros la noche cada uno. Más logicamente los 100 yuanes de fianza que nos devolverian al abandonar el albergue.


Una vez habiamos dejado el equipaje decidimos coger el metro otra vez para acercarnos a la zona comercial de Qianmen. Por cierto, de camino al metro pudimos contemplar una curiosa imagen, el hombre de la foto había parado su carromato en mitad de la calle y allí mismo se había puesto a vender una especie de patatas entre la gente que se acercaba a curiosear.

Estuvimos dando vueltas por la zona comercial de Qianmen, zona que habiamos visitado los primeros días, e incluso comenzamos a hacer algunas de nuestras compras. Se acercaba el momento de volver a casa, así que había que aprovechar estos últimos días para comprar todo aquello que nos interesase.

Eso si, tocaba regatear, así que era mejor ir practicando un poco ya que al dia siguiente nos dedicariamos unica y exclusivamente a ello. Yo comencé la tarea con unas camisetas con diferentes rotulos sobre China y Beijing, coemnzaron pidiendome 120 yuanes por una camiseta, ya a base de discutir y regatear acabé consiguiendo 4 camisetas por 100 yuanes (unos 12 euros). Entre otras cosas acabé comprando unos guantes por 30 yuanes, aunque me pedian 80 de salida, o tres relojes ROLEX y dos cinturones Armani por 100 yuanes todo el pack.

Como veís se pueden conseguir cosas muy baratas, aunque logicamente de dudosa calidad, pero para ello hay que pelear y regatear un rato, nadie se libra de ello, a no ser que querais pagar tres o cuatro veces más de lo que se puede pagar una vez se haya conseguido bajar el precio.


Entre una cosa y otra se nos había echado la noche encima, así que decidimos buscar algún restaurante donde cenar algo. Despues de las experiencias de los últims días en Hanghzou como que nos habiamos animado a entrar en restaurantes tipicos, así que decidimos arriesgarnos nuevamente.

Entramos en un restaurante que estaba en un primer piso, un restaurante en el que por la cara de los camareros que nos atendian no era muy frecuente tener como clientes a orientales como nosotros. Tanto los camareros como los demás clientes que había nos miraban con cara de extrañados, ¿Que harian allí dos elementos como nosotros?.


Cogimos la carta y ayudandonos por la fotos, ya que allí nadie hablaba inglés, pedimos unos cuantos platos. No teniamos muy claro que habiamos pedido, pero bueno, seguro que algo conseguiamos comer.


Había un poco de todo, algo de carne, un poco de verdura, etc, etc, así que más o menos conseguimos llenar el estomago con algunos platos tipicos de su gastronomía, aunque eso si, no me pregunteís que era porque de eso si que no tengo ni idea. La cena compuesta por tres platos de comida, y cuatro cervezas (dos cada uno), nos costó 114 yuanes, algo así como 13 o 14 euros.


Ya era tarde, así que decidimos irnos hacia el albergue, aunque eso sí, en el último momento decidí hacer mi última compra del día, tres gorros de Oso Panda, para mis sobrinas y una buena amiga, y un tipico sombrero ruso para mí, por hacer la tontería. Todo ello por 100 yuanes, aunque reconozco que ya estaba cansado y no regatee demasiado, seguramente se podía haber sacado por un precio menor.

Ya una vez en el albergue, partidita de billar y cervecita antes de dormir, cosa que hicimos a eso de las 23:30. Al día siguiente no habia grandes motivos para madrugar, pero queriamos levantarnos pronto para aprovechar el dia.

martes, julio 26, 2011

Puente de Santiago

Ya sé que es martes y que muchos esperabaís el articulo sobre mi Viaje a China, un viaje que además se esta alargando mucho en el blog, como ya me habeís dicho algunos, y que tengo ganas de terminar para poder empezar el relato de mi Viaje a Noruega, pero teneís que comprender que ayer lunes, aunque era festivo en muchos sitios, a mi me tocó trabajar en Portugalete, terminando a la una de la madrugada en mi casa, con lo que hoy ando un poco justo de tiempo para comenzar a escribir el relato de los martes, pero no os preocupeís que mañana lo publicaré.


Como os digo ha sido un fin de semana diferente, en primer lugar porque el sábado aproveché para juntarme con mi buen amigo Asier y su familia (Montse, Eneko, Laia, y Asun) en la Sociedad Loiolatarra y preparar una buena paella.


Un entretenido acto social al que no faltaron mi madre, Miguel y mi amigo Javi, y que como os podeís imaginar terminó alargandose hasta bien entrada la noche.

Motivo por el cual decidí tomarme el domingo como día casero de descanso, algo que no fue muy dificil asimilar teniendo en cuenta el día de lluvía que padecimos por Donostia.

Para llegar así al lunes, Dia de Santiago y festivo en muchas ciudades, como aquí, pero que en mi caso, como ya os he dicho al principio, se convertía en un día de trabajo en Portugalete.


Eso sí, la retransmisión era a última hora de la tarde, o a primera de la noche, como se quiera decir (las 21:30), así que decidimos aprovechar el viaje y pasarnos por el Centro Comercial Ballonti a disfrutar un poco en el elegante Circuito de Karts que hay allí.


Buen ambiente en el Paddock y mejor en la pista, aunque tengo que reconocer que Mikel me llegó a sacar casi segundo y medio en la vuelta rapida.

Para terminar luego con un trabajo de bailes en Portugalete en el que tuvimos que soportar, especialmente los que estaban trabajando en plena calle, un par de fuertes chaparrones que hicieron incluso suspender momentaneamente el espectaculo.

Ya sé que os había prometido traeros alguna imagen del evento, pero desgraciadamente estuve liado trabajando y no pude hacer ninguna, asi que termino el articulo de hoy con un video de la noticia que me tocó cubrir el viernes:



¡Que tengaís una buena semana!

viernes, julio 22, 2011

Terminando la Semana

Termina una semana que ha sido relativamente tranquila. Cierto es que me ha tocado salir un par de veces a grabar alguna que otra noticia, pero han sido cosas sencillas que en cierta manera han conseguido que se me hiciesen más amenas las mañanas.

Como ejemplo esta noticía que grabé este pasado miercoles en el Centro Comercial Garbera:



Por lo demás poco que contaros, simplemente desearos un buen fin de semana de tres días a aquellos que podaís disfrutarlo, ya que en mi caso no va a poder ser debido a que el lunes 25, Día de Santiago, tengo una bonita retransmisión nocturna de unos bailes en Portugalete, acto del cual espero poder colgar alguna foto la semana que viene.

¡Que disfruteís del fin de semana!

jueves, julio 21, 2011

Probando Google+

Hace algunas semanas Google lanzó a internet su nueva red social, Google+. Como os podeís imaginar, siendo como soy un friki de la red y por supuesto de las redes sociales, quise probarla en cuanto pude, aunque la verdad es que no fue nada fácil.

En un primer momento, hace ya tres semanas, Google+ comenzó a funcionar en su versión Beta, permitiendo unicamente la entrada a unos cuantos miles de usuarios.

Fue mi buen amigo Cesar, quien siempre esta a la última en esto de internet, quien me propocionó una de las codiciadas invitaciones que me daba acceso a esta nueva red social, ya había conseguido superar el primer obstaculo, aunque no había servido de mucho, los primeros días fue tal la afluencia de nuevos usuarios a la red social que quedo colapsada impidiendo la entrada de más usuarios durante algunos días.

Finalmente la cosa se solucionó y pude acceder a ella hace algo más de una semana. Para entonces ya había leido noticias y articulos en los que se hablaba del excesivo parecido entre Google+ y Facebook, una de las redes sociales más utilizadas, con lo que poco a poco había ido perdiendo esa ilusión por descubrir una nueva red social que me aportase algo diferente a lo que ya me ofrecian otras que utilizo desde hace tiempo.

Es verdad que el hecho de que leyese tambien que Google+ aumentaba su número de usuarios en dos millones al día hacia que pensase que algo bueno tenía que tener cuando todo el mundo se apuntaba a ella, pero sinceramente llegué a probarla con muy poca ilusión, una ilusión que habían ido matando los diferentes articulos de opinión que había ido leyendo.


Y asi ha sido, he probado Google+, aunque la verdad es que tampoco le he dedicado demasiado tiempo, e incluso he probado la nueva aplicación para el iPhone que salió al mercado hace tan solo un par de días, pero sinceramente como que no termina de engancharme.

Habrá que darle más tiempo, ya que es posible que llegue a convertirse en un referente de las redes sociales, pero sinceramente, a día de hoy, como que no me ha demostrado tener nada que no tuviese en otras redes sociales.

El tiempo lo dirá, pero yo no sé si esto va a tener demasiado exito entre los usuarios. Espero vuestras opiniones al respecto, es posible que así vayaís haciendome ver la luz sobre esta nueva red social a la que como os he dicho no he dedicado demasiado tiempo.

miércoles, julio 20, 2011

Viaje a China (18º Día - 2ª Parte)


Aprovechando que no llovía, y que parecía que no lo iba a hacer en toda la tarde, decidimos acercarnos al lago con la clara intención de visitar La isla de las Tres Pagodas bajo la Luna.


Coger el barco que nos llevaba a la isla nos costó 45 yuanes cada uno, algo asi como 5 euros y medio. Salía a las 16:00, y aún eran menos cuarto, asi que nos tocó esperar un poco a que diese la hora de zarpar.


Era curioso ver como muchos chinos, aunque especialemente las chinas, estaban enganchados a las telenovelas que apsaban por la tele. Habiamos visto lo mismo en el restaurante donde habiamos comido, las camareras miraban continuamente la tele mientras trabajaban para no perderse anda de lo que pasaba en los seriales. Aqui como veís más de lo mismo, mientras esperabamos a salir la encargada de atender a los ocupantes de la barcaza se entretenía viendo la telenovela en una pequeña tele.

El trayecto a la isla fue cortido, cinco o seis minutos de travesía por el lago hasta llegar a la isla, lugar en el que seriamos protagonistas de otra curiosa anécdota que os relataré enseguida.


El “Islote de Yingzhou” o Tres Pagodas bajo la Luna es la isla más grande del Lago del Oeste y cuenta con tres templos de piedra a su alrededor.

Habian pasado pocos minutos de las cuatro de la tarde cuando pisabamos por primera vez la isla de Yingzhou. Decidimos dar una vuelta y contemplar sus pequeños estanques y sus pasarelas sobre el agua.


Logicamente nos sacamos algunas fotos en diferentes lugares de la isla, mientrás poco a poco ibamos viendo como la luz se iba apagando y como casi sin darnos cuenta iban desapareciendo de nuestro alrededor la mayoría de visitantes que había cuando habiamos desembarcado.

De vez en cuando sonaban algunos mensajes por megafonía, pero claro, en chino, con lo que nosotros no nos enterabamos de nada. Continuamos nuestro paseo por la isla contemplando los diferetentes templos que había repartidos por el islote, pero en un determinado momento la situación llamó mi atención y se lo comenté a Seve, ¿Te has dado cuenta que llevamos un buen rato sin ver a nadie?.


La verdad es que llevabamos un rato sacandonos fotos en algunos sitos y paseando por algunas pasarelas sin cruzarnos con ninguno de los numerosos visitantes que habiamos visto a nuestra llegada, y entonces se me ocurrio preguntarle a Seve, ¿Te has fijado a que hora era la última embacaciónde regreso?.

Ese había sido uno de nuestros errores, ninguno de los dos nos habiamos fijado a que hora era la último barcaza para regresar a tierra firme. Justo en ese momento apareció un chino en bicicleta, iba vestido de uniforme y llegaba montado en una bicicleta con un Walky-Talkie en la mano. Enseguida nos pegó un grito, se acercó a nosotros y habló algo por radio, el hombre no paraba de gritar y de apuntar en una dirección.

Enseguida nos dimos cuenta de los sucedido, era la hora de abandonar el islote (las 16:45) y estaban dando el reapso final a la isla para no dejarse a nadie allí abandonado. Seguimos en la dirección que el hombre apuntaba con el dedo, en apenas cinco minutos llegamos a un embarcadero en el que esperaban tres barcazas. Nos acercamos a la encargada de repartir a los ocupantes de las barcazas y mostramos nuestras entradas, la mujer me preguntaba algo en chino, pero yo no entendía lo que me decía, hasta que otro compañero que hablaba algo de inglés me hizo de interprete, querian saber en que embarcadero del lago habiamos cogido la barcaza, pero eso había sido otro gran error, no nos habiamos fijado, así que nos tocó subirnos a una de ellas sin saber muy bien a que parte del lago nos iban a llevar de regreso.

Y mala suerte, fuimos a montarnos en el que iba exactamente a la otra punta del lago a la que nosotros queriamos ir, así que nos tocó andar bordeando el lago durante casi más de una hora para llegar a la zona de los alrededores del albergue. Una buena pateada que nos habiamos metido en un día que en principio parecía tranquilo. Aunque casi deberiamos de estar contentos, peor hubiese sido si el hombre de la bicicleta no nos hubiese visto y nos hubiesemos quedado tirados en el islote.

Eran poco más de las 18:00 y aprovechando que pasabamos junto a Eudora, el pub donde el día anterior habiamos tomado unas cervezas, decidimos entrar a refrescarnos un poco con un par de cerecitas (dos cervezas cada uno 60 yuanes aprovechando el Happy Hour).

Y aquí fuimos testigos de otra curiosa anécdota: allí estabamos nosotros, disfrutando de nuestra cervecita fresca cuando del piso de arriba vimos bajar a un chico acompañada de tres chicas (todos ellos chinos). Todos llevaban cara de ir bastante alegres, por no decir bebidos, especialmente una de las chicas, que vestia una minifalda apretada muy cortita que se le había ido subiendo poco a poco y que ya llevaba a modo de cinturón enseñando parte de su ropa interior.

Terminaron de bajar las escaleras y sujetandose entre ellos como podían tomaron camino a la calle. Uno de los camareros iba ayudandoles como podía, pero la verdad es que llevaban un pedo considerable. La chica de la minifalda iba agarrada al chico, que paecía ir algo mejor que ellas, pero las otras dos chicasiban por delante agarradas entre ellas. Poco a poco y furto de la inercia que las empujaba para alante fueron cogiendo velocidad hasta llegar a la puerta de la entrada, se apoyaron sobre ella y al abrirse hacia fuera salieron disparadas al exteror del bar saltando los dos o tres escalones que había hasta la calle dando de morros con el suelo.

Disimuladamente nos aceramos a ver el espectaculo, allí estaban ambas chicas tiradas en el suelo despues de un morrazo considerable, una de ellas llevaba las medias completamente rotas, mientras que la otra intentaba levantarse como podia. Os aseguro que el momento era de foto, pero me dió algo de vergüenza sacar la cámara, aunque tal y como iban dudo de que se hubiesen dado cuenta.

Nosotros terminamos nuestras cervezas mientrás nos reiamos comentando la jugada, y pasado un rato decidimos volver a la zona de los resturantes donde habiamos comido a la mañana.

La comida había salido bastante bien, asi que decidimos arriesgarnos nuevamente a la hora de la cena entrando en un restaurante diferente.


Uno de los platos tipicos y que recomiendan probar era el Pollo al Mendigo, pero sinceramente, despues de verlo en alguna que otra mesa, como que nos dió cosa pedirlo, asi que nos decantamos por otros productos tipicos:


Una razión de Carne de Cerdo Dongpo (68 yuanes), una cazuela de almejas y navajas (38 yuanes), y otra razión de carne de cerdo con cacahuetes, cebolla, etc (28 yuanes), odo acompañado claro esta de una buena cerveza, precio total de la cena de los dos, 160 yuanes.


Una vez habiamos cenado y recuperado fuerzas, nos dimos una vuelta por la zona, era curioso ver como la gente hacia una especie de Tai Chi bajo la luz de la luna a las puertas del templo que habiamos visitado el dia anterior.

Nosotros nos aceramos lentamente al albergue, allí nos tomamos un par de cervezas (8 yuanes las dos) mientrás curioseabamos algo en internet, y enseguida a dormir, al dia siguiente nos tocaba madrugar.

martes, julio 19, 2011

Viaje a China (18º Día - 1ª Parte)


Era nuestro segundo día en la ciudad de Hangzhou, y nos levantamos prontito, a eso de las 8:30 de la mañana. La noche había sido movidita, ya que el hecho de compartir habitación provoca tener que aguantar los despertadores y las llegadas intempestivas de los otros 4 compañeros de alojamiento.


Nos tomamos un desayuno en el albergue, tostadas con mantequilla, una tortilla de cebolla y pimientos verdes y un vaso de zumo, lo único que no había era café. Precio del desayuno: 20 yuanes cada uno.


Durante un rato estuvimos salseando en internet y descansando en las instalaciones del albergue, no es que no quisiesemos salir a la calle, si no que no paraba de llover y hacía un día como para no querer salir al exterior. Como ejemplo os dejo una foto del perro, el cual debió de pensar lo mismo que nosotros, y se quedo dormitando en el interior del Hall del albergue en lugar de en el jardín como hacía el resto de los días.

A eso de las 10:30 de la mañana paró la lluvía, no es que hiciese un día soleado pero parecía que por lo menos comenzaba a clarear un poco, asi que salimos y tomamos la calle de la izquierda (mal hecho, como ya vereís).

Durante un rato seguimos las indicaciones del mapa y las señales que había en la calle que amrcaban la dirección del centro historico de la ciudad, algo sumamente dificil ya que la mayoría de las señales estan escritan en chino.


Finalmente, despues de andar durante un buen rato y de dar unas cuantas vueltas, llegamos a lo que era el centro historico de la ciudad, el centro turistico y que había que visitar, la Calle Qinghefang. Una zona por la que habiamos pasado de largo el dia anterior y que se llegaba directamente sin dar tanta vuelta tomando la calle de la derecha nada más sañir del albergue.

Una de las cosas que nos llamó la atención era la cantidad de gente que se agolpaba a las puertas de esta pastelería, así que deducimos que los productos debían de ser interesantes, asi que decidimos probar.


Seve tuvo que pelear un poco con los clientes que se arremolinaban a las puertas de la pastelería, pero finalmente consiguió hacerse con algunos productos, aunque desgraciadamente se me olvidó a apuntar el precio.


No eran gran cosa, eran como una especie de tortas de harina algo empalagosas, pero bueno, para quitar el hambre a media mañana como que no estaban del todo mal.


Despues continuamos nuestra visita a la zona comercial, entrando incluso en alguna tienda, como en esta gran herboristería donde la gente parecía ahcer acopio de todo tipo de plantas y productos.


Poco a poco veíamos como los chinos iban sentandose en alguno de los muchos sitios de comida tipica que había por alli. Según habiamos leido una de las cosas tipicas de Hangzhou era la gastronomía, así que decidimos darnos un homenaje y buscar un buen restaurante donde poder comer alguno de sus platos tipicos.

La calle principal a la que he hecho referencia antes, la calle Qinghefang esta llena de restaurantes interesantes, así que nos costó decidirnos un poco, pero al final decidimos entrar en uno, que como muhcos otros, disponia de fotos con los diferentes platos, lo que seguramente nos facilitaría mucho las cosas a la hora de pedir.


De primero nos pedimos unos entrantes para picar, no sabiamos muy bien lo que era cada cosa, porque basicamente nos guiabamos por las imagenes, pero había que arriesgarse un poco, al fin y al cabo, para eso habiamo ido a China.


Poco a poco nos habiamos ido haciendo con el arte de comer con palillos, y aunque no es que fuesemos ningunos virtuosos en su manejo, hay que reconocer que poco a poco habiamos aprendido por lo menos a defendernos con estos curiosos artilugios con los que reconozco yo nunca me había lanzado a comer hasta que decidí viajar a China.


De segundo y plato fuerte nos pedimos un poco de pescado agridulce, no me pregunteís que pescado era, porque no tengo ni idea, pero según habiamos leido en las diferentes guías sobre la ciudad se trataba de uno de los platos tipicos que había que probar. Todo por supuesto acompañado de dos buenas cervezas. El coste total de la comida fue de 108 yuanes, menos de 13 euros la comida de los dos.

lunes, julio 18, 2011

Convención de Sebastian

Como ya os anuncié el viernes, este ha sido un fin de semana completito. El sábado tocaba descansar, plan casero delante de la tele, el ordenador y la consola, y el domingo tocaba un poco de trabajo en el Palacio Euskalduna de Bilbao.


Supongo que los que visitaís frecuentemente las peluquerías, especialmente las mujeres, que soleís estar más al día de estas cosas, conocereís de sobra la marca de productos SEBASTIAN.


Yo sinceramente no conocía esta marca, aunque la verdad es que como ya os he solido contar en otras ocasiones hace años que no piso una peluquería, por lo que no estoy muy puesto en estos temas, pero por lo que he podido ver parece ser una marca de reconocido prestigio y bastante conocida entre los profesionales de la peluquería.

Pues bueno, lo que tocaba el domingo era una "entretenida" Conveción de la marca en la que se reunian diferentes comerciales y a los que se les daban diferentes charlas para potenciar su caracter comercial.


Como os podeís imaginar un acto de lo más entretenido en el que no solo tuve que pelear con los diafragmas de las tres cámaras que me tocaba controlar, sino con el sopor y el aburrimiento para no quedarme dormido sobre los controles de las CCUs en algún que otro momento.

¡Que tengaís una buena semana!

viernes, julio 15, 2011

Día de Peluquería

Que nadie se sorprenda, como ya os he dicho muchas veces yo hace años que no piso una peluquería, tengo la suerte de tener una buena amiga que me corta el pelo cada vez que lo necesito, lleva años haciendolo y ahora mismo os aseguro que me daría miedo ponerme en otras manos, así que aprovecho el momento para saludar a mi buena amiga Koro que se que me lee de vez en cuando.

El titulo del articulo viene dado porque este fin de semana me vuelve a tocar trabajar, y esta vez en algo que reconozco no he hecho nunca, un Desfile de Peluquería en Bilbao.


Así a simple vista parece una cosa tranquila y relajada, incluso yo diría que puede llegar a ser hasta divertida, pero como suele pasar en estos casos, seguro que al final resulta ser un marrón de los buenos. Esperemos que no sea así y pueda pasar un fin de semana relajado, aunque sea trabajando.

¡Que paseis un buen fin de semana!