miércoles, julio 13, 2011

Viaje a China (17º Día - 2ª Parte)


Nos habiamos quedado en la Estación de Tren de Shanghai intentando resolver el problema en el que nos habiamos metido. Allí estabamos nosotros, en el andén de la estación esperando a que entre la Jefa de Azafatas y el Jefe de Estación tomasen alguna decisión.

Y así fue, fueron momentos de nerviosismo, pero finalmente la Jefa de Azafatas se dirigió a mí y me comunicó en inglés que podiamos subir al tren, pero que no nos aseguraban el asiento. A nosotros eso a esas alturas como que no nos importaba demasiado, lo que queriamos era subir al tren y comenzar nuestro camino a Hanghzou, nuestro próximo destino, lo de sentarse era lo de menos, ya nos sentariamos en el suelo si hacía falta, al fin y al cabo no era más que un viaje de una hora más o menos.

La azafata subió al tren y nos pidió que la acompañasemos, eran las 10:40 de la mañana. Fuimos avanzando por varios vagones hasta llegar a lo que parecía el vagón de primera clase, con asientos amplios y comodos, y entonces la azafata nos pidió que esperasemos allí sentados.

Como ya os he dicho habian sido momentos de tensión, momentos en los que no llegamos a tener muy claro si podriamos coger el tren, si tendriamos que pagar un nuevo billete o si nos quedariamos tirados en Shanghai, pero finalmente parecía que todo se había arreglado, y de buena manera, porque allí estabamos nosotros sentados en lo que parecia primera clase.

Pero a los cinco o diez minutos volvió a aparecer la azafata y nos pidió que la siguiesemos de nuevo, fue entonces cuando yo empece a pensar que habiamos cantado victoria demasiado pronto, aquello era muy bonito para ser verdad, ahora veriamos a donde nos llevaban realmente.


Pero entonces llegó la gran sorpresa, como ya os dije en el articulo anterior me había equivocado al sacar el billete y había sacado un billete VIP, gracias al cual quiero pensar estabamos teniendo tan buen trato por parte del personal de la compañia de trenes a la hora de solucionar el error que habiamos cometido de perder nuestro tren.

Nos metieron en un compartimento privado de grandes dimensiones en el que teniamos unas butacas muy comodas, cojines para descansar, mesa para escribir e incluso tele para entretenernos.


La situación que habiamos vivido durante las últimas horas había sido curiosa, y aunque realmente en ningún momento llegamos a ponernos realmente nerviosos, ninguno de los dos habiamos llegado a pensar que el desenlace final iba a ser tan gratificante.


Allí estabamos, sentaditos en un compartimento privado del tren disfrutando de un pequeño desayuno que nos sirvieron (botella de cafe con leche y paquetito de galletas).

A las 11:30 de la mañana, una hora despues de haber subido al tren, llegamos por fin a nuestro destino despues de un viaje realmente accidentado, posiblemente el más accidentado de toda nuestra extancia en el país asiatico. Para ma´s información sobre Hangzhou pinchar aquí.

Una vez en la estación teniamos que acercarnos al centro de la ciudad y localizar nuestro albergue. Como ya os he comentado otras veces lo mejor suele ser coger un TAXI oficial, no sería la primera vez que por coger un TAXI pirata nos salía le trayecto algo más caro de lo normal, pero después de tanto follón en el viaje en tren, de lo que teniamos ganas era de llegar cuanto antes al albergue, así que regateamos un poco con el primer TAXI pirata que se nos acercó, en un principio nos pedía 60 yuanes por el trayecto que le pediamos, pero tras regatear un poco y bajarle a 40 yuanes, algo así como 5 euros, decidimos aceptar su oferta.


El trayecto desde la Estación de Tren hasta el Hospital que nos servía de referencia para localizar el albergue no fue largo, yo creo que no llegaría a los 15 minutos de coche, pero lo que nos llevó más tiempo fue localizar el propio albergue entre las callejuelas, ya que por mucho que preguntabamos nadie sabia conocer la situación exacta del albergue.


Finalmente lo encontramos, estaba un poco apartado de las calles centricas, pero tampoco demasiado, unos diez minutos andando, asi que esta vez no ibamos a tener demasaido problema para movernos desde el albergue. Como curiosidad deciros que he intentado localizar el albergue en la página donde haciamos las reservas para poner aquí el nombre, ya que no lo tengo apuntado, y parece que ya no esta operativo, porque por lo menos no sale en la página de hihostels.


Teniamos el albergue reservado, la habitación por las dos noches para los dos 150 yuanes, más los correspondientes 100 yuanes de fianza, aunque eso si, en habitación compartida, de ahí que no pudiese sacar una foto del interior de la habitación, ya que en el momento que llegamos había alguien durmiendo en una cama.


El albergue estaba bien, tenia sus zonas de descanso interiores y lo que era mejor, sus zonas de descanso exteriores, aunque lo más seguro es que nosotros no llegasemos a aprovecharlas demasiado.


Una vez instalados en nuestra habitación, compramos un mapa de la ciudad en el propio albergue (5 yuanes) y salimos a visitar uno de los Templos más importantes de la ciudad, el Templo del Alma Escondida, un templo que estaba justo alado de nuestro propio albergue.


La entrada al templo costaba 30 yuanes cada uno, y aunque el tiempo amenazaba lluvía decidimos entrar y pasear un poco por sus jardines arriesgandonos a que nos pillase la lluvia en plena caminata.


Llegamos hasta la parte más alta de los jardines del templo, desde los cuales como veís teniamos una vista privilegiada del pueblo, un pueblo de más de dos millones y medio de habitantes, pero al fin y al cabo un pueblo para ellos.


Como curiosidad contaros que en la parte alta del Templo había una campana en la que los chinos tienen por costumbre dejar una especie de colgante de madera, por el que se paga la voluntad, en el que uno escribe sus deseos, luego se cuelga y se da un golpe de campana.

Así que despues de hacernos las fotos pertinentes, y de dar unas cuantas vueltas por los jardines del templo, decidimos bajar para cercarnos a algún sitio para comer, pero eso ya os lo dejo para mañana, en la tercera parte del relato de este decimoséptimo día de viaje.

martes, julio 12, 2011

Viaje a China (17º Día - 1ª Parte)

Articulo anterior: Viaje a China (16º Día - 2ª Parte)

Nuevo madrugón, duchita rapida, preparar la maleta y pasar unos minutos por lo sala de descanso para aprovechar la conexión a internet y solucinar el tema del vuelo de Hangzhou a Beijing y el alojamiento en la capital, que por cierto, decidimos repetir en el albergue en el que estuvimos nuestros primeros días en el país (pinchar aqui).

Eso sí, antes de irnos decidimos clavar en un panel que tenía el albergue, en el que la gente iba dejando los diferentes tickets de tren, autobus, etc, etc, la cuenta del homenaje que nos habiamos pegado el dia anterior en el FRIDAYS.


Salimos a la calle y cogimos un taxi que nos llevase a la Estación de Tren, unos quince minutos de trayecto, deplazamiento por el que nos cobró 13 yuanes, euro y medio más o menos.

Ya en la estación nos acercamos a una de las maquinas expendedoras de billetes, y atentos a la historia que os voy a contar ahora porque posiblemente fue el momento más tenso y quizás rocambolesco de nuestro viaje.

Según los horarios que marcaba la maquina de los trenes que teniamos disponibles teniamos uno que iba a Hagzhou en apenas 8 minutos, así que aunque era poco tiempo decidimos aprovechar la ocasión u cogerlo, para salir cuanto antes de viaje.

Primer error: con las prisas no me fijé bien en lo que marcaba la pantalla, por lo que sin darme cuenta acabé eligiendo la Clase VIP, en lugar de la Clase Economy, Precio del billete: 368 yuanes, unos 46 euros, tres o cuatro veces más cara que la calse barata.

Rapidamente subimos a la zona de acceso a los andenes, había que localizar el nuestro, cosa que hicimos enseguida. Estaba allí mismo, a la derecha, y tenía unos tornos al estilo del metro por los que había que pasar, delante de los cuales estaba la gente esperando, así que decidimos esperar.


Segundo error: la gente que esperaba sin pasar el torno era gente que esperaba a que en ese anden se esperase la llegada del siguiente tren, la gente que en realidad esperaba al tren que nosotros debiamos coger estaba abajo ya, en el propio anden, esperando la llegada del tren.

Llegó el tren a la estación, cosa que vimos por la mampara de cristal. Pasé el billete por el torno, pero no me dejaba acceder, la luz roja marcaba que algo pasaba, y el torno no se me abría. Seve pasó detrás de un chino al que si se le abrió el torno, aunque en realidad su billete tambien fue devuelto con el mismo error, y desde el otro lado me gritaba que me diese prisa que el tren se iba.

Yo intentaba pasar de nuevo el billete por el torno, pero nada, me lo devolvía, así que me acerqué a la chica de seguridad que había en una puertita a la derecha de los tornos y enseñandole el billete, con algún que otro empujón ycasi sin darle explicaciones, o por lo menos alguna que ella entendiese, conseguí que medejase pasar, pero para cuando bajamos al andén el tren ya había arrancado. ¡Habiamos perdido el tren por escasos segundos!.

Me acerqué al operario de la banderita que había dado la orden de salida al tren, le expliqué como pude lo que nos habia pasado y le enseñé nuestro billete. Yo no tenía muy claro si nos estaba entendiendo, ya que parecía no entender ni media de inglés, pero al ver nuestro ticket pareció comprender más o menos lo ocurrido, y con una sonrisa en la boca me dijo que nos subiesemos al tren que teniamos en el anden contiguo, que iba al mismo sitio, solo que salía un poco más tarde, así que le hicimos caso y nos montamos en el tren.

Tercer error: no comprobamos a donde iba el tren al que aquel hombre nos había hecho subir. Así que como en este caso no teniamos asiento asignado, ya que no era nuestro tren, decidimos avanzar un poco y sentarnos en unos asientos con mesita delante que encontramos libres. Poco a poco el vagón se fue llenando, y en pocos minutos, unos chinos habían ocupado los asientos que habían quedado libres a nuestro lado.

A los pocos minutos el tren comenzó a andar, y cuando llevabamos un rato de viaje, el chino que tenía yo a mi derecha y que controlaba bastante el inglés, seguramente extrañado de ver en aquel tren a algún occidental, porque os aseguro que eramos los únicos, decidió preguntarme a donde ibamos.

Comencé a explicarle que nuestro destino era Hangzhou, pero que habiamos perdido el tren anterior. Èl me miraba extrañado, cogió el billete y se puso a mirarlo mientrás hablaba en chino con otro amigo suyo que allí habia. Entonces me lo explicó, nos habiamos equivocado de tren, el tren al que nos habiamos subido no iba en dirección Sur, es decir hacía Hangzhou, si no en dirección Norte pasando por Shanghai.

Para los que no conoceís la geografia de China, que supongo que sereis bastantes, porque yo hasta entonces tampoco la conocia, os explico: ir de Suzhou a Hangzhou es más o menos como ir de San Sebastian a Madrid, solo que el tren al que nos habiamos subido era como si fuese hasta Barcelona para luego coger dirección a Paris.

Así que rapidamente abandoné mi asiento y me fuí en busca de las azafatas. Las encontré enseguida, pero problema, no hablaban ni media de inglés, asi que tuvieron que localizar a la jefa de azafatas. Una vez la localizaron por la radio le dijeron que se acercase. La chica llegó en unos minutos y aunque con mi pauperrimo inglés fue toda una aventura explicarle como nos habiamos equivocado de tren porque el operario de la estación nos habia dicho que nos subiesemos allí, conseguí que rapidamente entendiese lo ocurrido. La única solución era bajarnos en Shanghai y coger otro tren que nos llevase hacia el sur, hacia Hangzou.

Le pregunté si tendriamos que sacar otro billete, y al principio la chica se lo pensó un poco, pero despues de hablar unos minutos en chino con el que parecía el revisor, y pensarselo un poco, me dijo que con aquel billete podriamos viajar sin necesidad de sacar un ticket nuevo, seguramente por eso, porque era clase VIP.

En poco más de una hora llegamos a Shanghai (son trenes de alta velocidad) y nos bajamos del tren, pero entonces yo me dí cuenta del problema. Para salir del anden habia que pasar otro torno, y logicamente nuestro billete no valia porque no era de ese tren, y además para acceder al otro ibamos a tener el mismo problema, así que decidí retroceder para hablar con la encargada de las azafatas y pedirle que hablase por radio con alguien para explicarle lo sucedido, y así fue, en unos pocos minutos llegó otra azafata que nos acompañó para que nos dejasen salir del andén.

Esta misma chica nos llevó a la zona de acceso del nuevo tren que debiamos coger, pero aún estaba cerrado, nos dejó allí y nos dijo que esperasemos, y apesar de que yo le insití que se quedase para ayudarnos a explicarles a las nuevas azafatas lo ocurrido, parecía que tenía otras tareas a las que acudir y nos dejó allí plantados.

Al rato abrieon la zona de embarque, pero como yo me temía, cuando accedí a esta zona y comencé a explicarle a la zafata lo ocurrido esta me dijo que ella no podía hacer nada, que tenía que acudir a ventanilla y que allí me lo solucionarian, así que allí me fui.

Me coloque en una ventanilla y en pocos minutos me atendieron, comencé a explicarle a la chica lo que nos había pasado, la chica miraba el billete, consultaba en el ordenador pero me decía que no podía hacer nada, que teniamos que sacar otro billete. Yo le decía que no, que nos habian dicho en el tren que podriamos subirnos sin problemas a este tren, así que la chica, amablemente, acabó llamando al que parecía el jefe de estación. Mientrás detrás mio se habia formado una buena cola de chinos que tambien tenían que hacer sus consultas, pero la mia se alargaba, así que empezaban a ponerse nerviosos y a gritarle cosas a la chica de la ventanilla.



Finalmente la chica salió de su oficina, cerró la ventanilla y me dijo que le acompañase, eso si, no os podeís ni imaginar el revuelo que se montó entre los chinos que esperaban en la cola, yo inclusó temí que nos linchasen, vaya bronca estaban montando.

Nosotros nos fuimos con la chica, y enseguida llegó el que parecia el Jefe de Estación. Este nos acompañó a la zona de acceso al tren, habló con las azafatas que allí había y nos dejaron pasar por la puerta de acceso del personal, no por la de viajeros.

Una vez en el anden nos dijo que esperasemos, habló con otra de las azafatas que había en las puertas de acceso al tren y llamaron por radio a la que parecía la Jefa de Azafatas.
Se pusieron a hablar, logicamente nosotros no entendiamos anda, así que viendo que parecia que la cosa se complicaba yo le dije a Seve, si tu ves que el tren comienza a andar o a cerrar las puertas, tu subete, luego ya habrá tiempo de arreglar las cosas, de sacar billete nuevo o lo que sea, pero lo que no podemos hacer es perder este tren tambien.


Así que allí estabamos nosotros, esperando en el anden y viendo como el Jefe de Estación discutía con la Jefa de Azafatas sin que nosotros entendiesemos nada.

¡El desenlace de esta curiosa situación os lo dejo para mañana!

lunes, julio 11, 2011

Cansado de Caballos

Como ya os comenté el viernes el fin de semana iba a estar marcado por la jornada de trabajo del domingo en Santander, donde me tocaba asistir a una de esas pruebas hipicas que ya de por si suelen ser bastante largas.

Tocaba madrugar, a las siete de la mañana saliamos de Donostia para recorrer en poco más de dos horas los alrededor de doscientos kilometros que separan ambas ciudades.

La prueba que nosotros debiamos grabar se celebra a las 15:00, pero el problema es que a las 11:00 de la mañana comienzan las primeras pruebas del día, pruebas que en realidad no se graban, pero que marcan nuestras pautas de trabajo, ya que para la hora de comienzo de estas pruebas tiene que estar montado todo el dispositivo (cableado, cámaras, tripodes, etc), ya que no podemos estar trabajando en pista mientrás los caballos compiten, ya que se asustarian facilmente con nuestros movimientos y maniobras. Algo que como ya os conté en otra ocasión ya me pasó a mi con el caballo del señor Cayetano Martinez de Irujo.


Al madrugón que nos habíamos pegado había que añadir que en el momento de comenzar el montaje de todo el cableado llovía sobre la ciudad de Santander, lo que provocaba que nuestra tarea de trabajar al aire libre fuese aún más incomoda.

De todas formas tuvimos suerte, y al poco de comenzar a montar la lluvía cesó, lo que permitió que para la hora marcada, las 11 de la mañana, ya tuviesemos todo montado y probado, ahora solo quedaba comer en cuanto nos abriesen el restaurante y armarse de fuerzas para aguantar las más de cinco horas que la retransmisión iba a durar.

Os aseguró que lo peor de este tipo de retransmisiones hipicas es lo largas que son y lo monotonas que se hacen, ya que en realidad cada caballo hace el recorrido en poco menos de dos minutos, pero con el problema de que en cada prueba pueden salir hasta más de setenta caballos a hacer el mismo recorrido, con lo que a uno se le hace monotono y repetitivo de verdad.



Por lo demás el trabajo es sencillo, sobre todo el mio, que tan solo me tengo que ocupar de grabar la cinta correspondiente para cada televisión con el número de caballos que le corresponde, mientrás ayudo un poco al operador de EVS a elegir las repeticiones más vistosas de cada participante.

Pero repito, el trabajo se hace duro por eso, porque son más de cinco horas haciendo lo mismo, a lo que luego hay que sumar la hora más o menos de desmontaje y recogida más las dos horitas de carretera hasta llegar a casa, como veís una jornada de lo más entretenida que me tocará repetir en breve en la ciudad de A Coruña.

viernes, julio 08, 2011

Fin de Semana de Caballos

Entre una cosa y otra hemos llegado al viernes, último día de la semana, aunque para mí este fin de semana no va ser como los anteriores, si no un poco más corto, ya que aunque mañana sábado si tengo libre, no será igual el domingo, día en el que me tocará madrugar para trabajar en el Concurso Hípico de Santander.


Pero bueno, tampoco me voy a quejar, si no recuerdo mal ya llevaba dos o tres fines de semana seguidos en los que había podido disfrutar de los dos días al completo, así que habrá que aprovechar ahora el tirón y sacar tajada de estos días de trabajo que parece se me vienen encima.

Para los que estais de vacaciones, o simplemente teneís un fin de semana libre por delante, desearos que os haga buen tiempo y que podaís aprovecharlo lo mejor posible.

jueves, julio 07, 2011

Primer Encierro de San Fermin

Hoy jueves no tengo mucho que contaros, la verdad es que la semana esta pasando con relativa normalidad. Desde este pasado lunes, primer dia de la semana, he salido a grabar todos los días, pero han sido noticias bastante simples o reportajes que aún no se han emitido, por lo que no tengo ningún video que colgar.

De todas formas el día de hoy se diferencia en algo a los anteriores, ya que hoy jueves día 7 de julio me levanto con la ilusión de ver a las ocho de la mañana el primer encierro de los San Fermines 2011.


Ya os lo he solido decir otros años, la verdad es que no recuerdo desde cuando, seguramente desde que dejé de ver los dibujos animados, y desde que tengo uso de razón, aunque algunos direís que de eso hace bien poco, cada siete de julio me levanto con la intención de ver todos los encierros de los San Fermines en directo, y os aseguro que casi siempre lo he conseguido.

Puede ser que algún año me haya tenido que perder alguno por motivos de trabajo, pero por lo general suelo levantarme durante todas las fiestas a ver el correspondiente encierro en directo.

Así que ya sabeís, en menos de una hora, el primer encierro en directo, ¡Que lo disfruteís!.

miércoles, julio 06, 2011

Viaje a China (16º Día - 2ª Parte)


Estabamos en Suzhou y con ganas de comer, asi que la prioridad en esos momentos era localizar un sitio donde poder comer. De todas formas, como faltaba poco paa el 19 de Noviembre, cumpleaños de Seve, este se habóa ofrecido a invitar él a una buena comida a modo de celbración, asi que de camino ya habiamos fichado un par de locales.


Decidimos elegir el FRIDAY'S, ya sé que no es muy tipico ni muy exotico, pero era una oportunidad de darnos un buen homenaje.


No nos privamos de nada, unos entrantes para picar, algo de beber, y unos buenos filetes australianos con salsa de pimienta como plato fuerte.


Os puedo asegurar que la comida que nos metimos fue de las buenas, un autentico homenaje, postre incluido, que como ya os he ido comentando no suele ser habitual en los restaurantes tipicos chinos. Precio total de la comida 661 yuanes.

Nuestro segundo objetivo era localizar en la calle Ren Min, en el número 8, la oficina en la que se sacaban los billetes para el barco que nos llevaría a Hangzhou.


Esta calle pasaba por encima de este rio que veís en la foto, algo lógico, ya que suponiamos que estaría cerca del embarcadero en donde se cogería este ferry o barco que nos llevaría a nuestro próximo destino.

Según había leido yo en la guia, existia un barco que viajaba por la noche (unas 9 o 10 horas) navegando por el rio, y que comunicaba ambas poblaciones, pero sinceramente, por mucho que buscamos, no encontramos ni oficina, ni embarcaderos, ni barco alguno, así que despues de patearnos una buena parte de la extensa calle, decidimos tomar otra alternativa.

De todas formas os diré que antes de ir en busca de esta oficina, yo había preguntado en el albergue por esta opción, la del barco, y con cara de extrañada la chica del albergue me habia dicho que habia dos opciones, tren o autobus, pero que ella no conocía el barco, con lo que quedaba claro que si esa opción debía haber existido en algún momento, ya que asi lo decía la guia, que sepaís que actualmente ya no existe, o por lo menos eso creo.


Había comenzado a llover, y además de forma bastante fuerte, así que decidimos refugiarnos en unos grandes almacenes para descansar un poco y tomar una cervecita. Nuestra primera opción fue entrar a uno de estos bares que veis en la foto, pero a esas horas estaban cerrados (eran las 17:00), así que como os he dicho tuvimos que recurrir a localizar el bar de unos grandes almacenes.

Aquí nos ocurrió tambien otra anécdota curiosa, localizamos el bar de los grandes almacenes y accedimos a él. Al entrar los camareros se quedaron un poco sorprendidos, allí solo habia chinos comiendo, así que al vernos a nosotros, la chica que estaba atendiendo, nos hizo un pequeño gesto como diciendonos que esperasemos y se fue a llamar al que parecía el encargado, ya que vestía traje y corbata. Parececía ser uno de los pocos que hablaba, o chapurreaba, el inglés, así que nos preguntó que es lo que queriamos, le dijimos que dos cervezas, así que nos señaló amablemente una mesa donde sentarnos y pidió en chino a una de las camareras que nos sirviesen dos cervezas.


Cuando llegó la camarera con las cervezas nos las enseñaron para que diesemos el visto bueno, y nos preguntaron si queriamos algo de comer, yo le dije que no, que nada de comer y que tampoco queriamos el vaso, él asintió, nos dijo que eran 12 yuanes cada cerveza y retiraron los vasos.

Era curioso, alli estabamos tomando un par de cervezas, rodeados de chinos comiendo platos de tallarines que nos observaban como si fuesemos de otro planeta, es más, tanto las camareras, como los cocineros, a los que vi asomarse disimuladamente desde la puerta que daba a la cocina, no nos quitaban ojo, era como si no estuviesen acostumbrados a que un occidental se sentase allí con ellos a tomarse una cerveza.

Llevabamos allí un rato sentados cuando una de las camareras se acercó nuevamente con dos vasos, parecía que se había dado cuenta de que estaba bebiendo directamente de la botella y quería solucinarlo, pero cuando llegó con los vasos le dije que gracias, pero que no los necesitabamos, así que volvió a llevarselos.


Pero minutos despues la que parecía la encargada de camareras, pasó por allí, y al ver que no teniamos vasos en la mesa, se dirigió a la barra, dijo algo a sus compañeras y nos trajo dos vasos que dejó en la mesa. Decidí no decir nada, para que, la siguiente camarera que pasase por allí volvería a traernos dos vasos, asi que mejor dejar alli dos encima de la mesa para que se quedasen tranquilas.


Ya habiamos descansado suficiente, así que decidimos ponernos en marcha y volver hacia el albergue, afortunadamente había dejado de llover, así que volvimos dando un paseo y disfrutando de las curiosas estampas que nos ofrecía esta ciudad.

Se nos había quedado pendiente la visita a la Pagoda Inclinada, tambien llamada Tigel Hill, pero según idicaba el mapa esta a casa 8 kilometros a las afueras de la ciudad, y como que no nos apetecía demasiado, ya nos habiamos pegado una buena paliza a patearnos la ciudad.

Así que una vez en el albergue, nos tomamos un par de cervecitas descansando (5 yuanes cada una) y aprovechamos para andar un rato en internet, y solucinar alguna cosilla como la reserva para nuestra estancia en el albergue de Hanghzou.


A las 20:15 salimos a cenar algo deprisa en la McDonalds (dos menus 47 yuanes), ya que queriamos volver cuanto antes a ver la Formula 1 en el albergue, el problema fue que aunque estabamos convencidos de que la darían en algún canal, ya que en Shanghai habiamos visto la anterior, al llegar al albergue nos encontramos con que no emitian la carrera en ningún canal, y eso que las amables chinas que estaban viendo una especie de telenovela tuvieron el detalle de cedernos el mando para dejarnos ver lo que qusiesemos.

Así que toco ver, o mejor leer el desenlace de la carrera a través de la página de MARCA, hasta que a las 22:30, antes de que se terminase, yo decidí irme a dormir, fue Seve el único que se quedó hasta el final, pero yo ya estaba cansado y me daba la sensación de que ya estaba decidida.

martes, julio 05, 2011

Viaje a China (16º Día - 1ª Parte)


Era domingo, y nuestro desimosexto día en tierras chinas, pero eso no era motivo para no levantarse temprano como haciamos todos los días, así que eso hicimos.


A las 7:30 de la mañana ya estabamos en pies, nuestros compañeros de habitación se habían levantado más temprano, así que para cuando nosotros nos pusimos en pie ya teniamos la habitación depejada y libre para nosotros.


Lo primero una duchita y acicalarse un poco, por cierto, aunque por la foto puede parecer que las duchas eran cutres y estaban algo descuidadas, tengo que decir que estaban limpias, sin duda eran peores que algunas otras que habiamos visitado, pero estaban bastante mejor que ls últimas que habiamos tenido ocasión de probar, las de Hong Kong.

Entre una cosa y otra eran más o menos las 8:30 de la mañana cuando abandonamos el albergue con la clara intención de visitar la ciudad. El día estaba un poco gris, y en cierta manera amenazaba lluvía, así que sería mejor aprovechar mientrás no caía agua.

Salimos por la calle Gan Jiang Dong Lu, y en Lin Dun Lu giramos a la izquierda, adentrandonos de esa manera en la parte antigua de la ciudad:


Hay un viejo proverbio chino que dice que "En el cielo está el paraíso y en la tierra están Suzhou y Hangzhou", así que nosotros queriamos comprobarlo.


Así que durante un buen rato estuvimos paseando por el casco antiguo de la ciudad, el más tranquilo de todos, y posiblemente el más curioso de contemplar.

Cuando ya llevabamos un rato paseando por las calles y los canales del casco antiguo de la ciudad, decidimos buscar las famosas Pagodas Gemelas, uno de los edificios más famosos y pintorescos de la ciudad.


Encontrarlas no fue fácil, tuvimos que dar varias vueltas por el casco viejo de la ciudad, incluso adentrandonos en callejuelas bastante poco turisticas y en las que se extrañaban mucho al vernos pasar, pero al final, despues de dar unas cuantas vueltas, conseguimos dar con ellas.


Estas singulares Pagodas poseen siete pisos octogonales, de los cuales cada uno de ellos posee cuatro puertas en sus caras rectas, intercalados por grandes celosías. Sus puntiagudos techos de tradicional estilo señalan el final de cada piso que transcurre. Las torres poseen un remate de hierro que conforma casi la cuarta parte de la construcción, y funciona como una antena, que antiguamente otorgaba mas misticismo al templo, dado que estas atraían mas fácilmente los rayos, y de ese modo, otorgaba mas divinidad a las construcciones.


La traducción de sus nombres serían Pagoda de la Beneficencia y Pagoda de la Claridad Concedida y se encuentran una al lado de la otra, con una separación de 20 metros de distancia. Ambas son idénticas, de una suave tonificación amarilla y fueron construidas con madera.

La entrada al recinto nos costó 8 yuanes cada uno, lo que nos permitía adentarnos en sus jardines, visitar sus templos y hacernos alguna foto curiosa como la que aquí os dejo.


La verdad es que el precio por entrar es practicamente simbolico, porque estamos hablando de un euro, así que aunque lo que hay dentro se visita en muy poco tiempo, creo que es una visita que se puede realizar tranquilamente, merece la pena por lo que cuesta.

Así que una vez habiamos ojeado lo que había dentro del recinto, decidimos salir y seguir con nuestra visita a la ciudad. Segumimos andando por una de las callejuelas del casco antiguo, y en apenas 50 metros dimos con otro templo, el Dinghui Temple Lane:


En este caso la entrada era gratuita, pero estaba prohibido hacer fotografias en su interior, lo que quiere decir que no podria mostraros imagenes del interior, pero a estas alturas que os voy a contar.



Disimuladamente, y evitando que nos viesen los monjes que por allí andaban de lado a lado hicimos alguna que otra ftografia, como esta que aqui os he dejado, y cuando ya habiamos curioseado lo sufieciente, decidimos abandonar el templo y ponernos a buscar un sitio donde comer, entre paseos y visitas nos habian dado las 13:15, y los chinos ya habían empezado a comer hacía algún rato:

lunes, julio 04, 2011

En Casita descansando

Pues si, como bien dice el titulo del articulo de hoy, el plan de este pasado fin de semana ha sido sencillo y tranquilo, me he pasado el fin de semana tirado en casa descansando y disfrutando de alguna película que otra. Más o menos es lo que hice el fin de semana pasado, pero teniendo en cuenta que de aquí en adelante, por motivos laborales, no voy a poder disfrutar de un nuevo fin de semana de este tipo hasta dentro de algún tiempo, pues como que me apetecía no hacer nada.

Durante estos días he visto varias películas, pero de entre todas ellas voy a destacar dos que os voy a recomendar.

La primera de ellas es "Secuestrados", una película española realmente dura y realista que nos cuenta como una familia es atacada por un grupo de ladrones en su propia casa. Os aseguro que la peli tiene escenas realmente duras y de gran realismo:



Y la segunda es una comedia de ciencia-ficción que de momento que se ha estrenado en los cines hace tan solo unos diás, "Paul". No es que sea una gran película, pero tiene algunos momentos divertidos y unos efectos muy logrados, os aseguro que es una buena opción para pasar un rato entretenidos:

viernes, julio 01, 2011

Donostia 2016

Lo primero deciros que si ayer no publiqué nada fue porque había algún problema en Blogger que me impedía hacerlo, pero bueno, hoy ya esta solucionado y puedo publicar el articulo que en principio escribí ayer a la mañana.

Ultimamente intento hablar en el blog solo de cosas que me pasan o en las que participo, ya sea por ocio o por trabajo, pero ya que el tema esta ahora calentito, y en cierta manera, como ciudadano de Donostia, me afecta bastante, he querido dejar mi humilde opinión.



Me alegro por todos aquellos que han peleado por conseguir que Donostia fuese elegida Capital Cultural Europea en el año 2016, estoy seguro que han trabajado mucho para conseguirlo, y les doy mi enhorabuena, pero a todos aquellos a los que se les llena la boca diciendo que esto va a ser un empujón muy fuerte para la ciudad yo les pregunto:

¿Cuales son las dos capitales culturales europeas de este año?, ¿O cuales son las dos capitales culturales europeas del año que viene?, o simplemente ¿Cuales son las dos capitales culturales europeas del año pasado?.

Obtener la respuesta a estas preguntas es muy sencillo, basta con ir a la Wikipedia, pero estoy convencido que una gran mayoría de la gente no puede responder a estas preguntas porque ignoran la respuesta.

¿Y con esto que quiero decir?, pues algo muy sencillo, que nosotros nos hemos enterado que Donostia será capital cultural europea en el año 2016 porque nos afecta directamente, pero que de no ser así no nos hubiesemos enterado, tal y como ha pasado con las elecciones de otros años, lo que me da que pensar que seguramente un irlandes, un finlandes o simplemente un frances, muy posiblemente ni se hayan enterado, ni posiblemente se enteren nunca, de que Donostia ha sido elegida como Capital Cultural Europea del 2016.

Espero equivocarme y que realmente sirva para que la ciudad mejore, pero no sé porque a mí me da que esta es la tipica historia de la que salen beneficiados unos pocos mientrás el resto de la ciudad lo unico que hacemos es patrocinar con nuestros impuestos una seríe de actos que ni nos van ni nos vienen.

¡Que paseis un buen fin de semana!

miércoles, junio 29, 2011

Viaje a China (15º Día - 2ª Parte) - Suzhou


Estabamos subidos a un autbus repleto de chinos en dirección a lo que nosotros pensabamos era un pequeño pueblo del interior de China: Suzhou.

Lo único que sabiamos, por lo poco que habiamos podido leer en internet, es que se trataba de una pequeña población situada en la parte baja del río Yangzi y que contaba con una gran cantidad de canales por sus calles, de ahí que en algunos sitios la llamasen la Venecia China.

A eso de las 19:00 el autobús hizo su primera parada, ayudados del billete que teniamos preguntamos a un par de viajeros si aquella era nuestra parada, ellos asintieron, asi que sin mucha seguridad decidimos bajarnos del vehiculo, parecía que habiamos llegado a nuestro destino.

Ahora había que llegar al albergue, en un principio habiamos pensado que siendo un pequeño pueblo no sería dificil, porque lo normal es que el autbus nos hubiese dejado en zona centrica, pero sinceramente aquello de pequeño pueblo tenía bien poco.

Decidimos parar un Taxi y pedirle precio por ir a la Estación de Yin Ma Qiao, estación que según el mapa que teniamos estaba cerca del albergue. El taxista nos dijo un precio, e intentamos regatear, pero al tipo no le sentó muy bien y decidió pasar de nosotros.
Decidimos parar otro Taxi, pero esta vez no regateamos nada, así que en pocos minutos estabamos en nuestro destino, la Estación de Yin Ma Qiao (precio del taxi: 16 yuanes).


Encontrar el albergue nos llevo un ratito, no mucho, pero si es verdad que tuvimos que callejear un poco y preguntar a algún que otro viandante. Seguimos la calle Ren Min, la principal, y cogimos la segunda a la izquierda, que era la calle Da Shi Ton Shiang, la calle del albergue, aunque nos despistó un poco el hecho de que en el cartel pusiese Dashiton Shiang, que viene a ser lo mismo pero todo junto.


El albergue nos costó 143 yuanes, más los 100 yuanes de fianza, por dos noches en una habitación compartida para seis. En el momento de llegar a la habitación no había nadie, pero se veían dos camas ocupadas, asi que estaba claro que esa noche nos tocaría compartir habitación.


El albergue no era gran cosa, habiamos estado en mejores, pero después de haber estado en el albergue de Hong Kong, aquello nos parecía todo un palacio.

Decidimos salir a dar una vuelta, comprar un mapa de la ciudad nos costó 15 yuanes, no los había gratuitos, pero creiamos que sería necesaría, asi que decidimos comprarlo. Salimos a la calle principal girando enseguida a la izquierda, y en unos pocos minutos estabamos en lo que parecía el centro comercial de la ciudad.


Decidimos dar una vuelta por la zona, aunque como veís ya se nos había echado encima la noche y no había mucho que ver. Como anécdota deciros que durante este paseo llegaron a ofrecernos en plena calle subir a un piso para disfrutar de un masaje completo, con esto quiero decir con sexo, por 50 yuanes, algo asi como 8 euros.


Pero nosotros lo que teniamos era hambre, no habiamos comido más que unas galletas en el viaje de autobus, y claro, la exquisita comida que nos habían servido en el avión, así que decidimos meternos en un Pizza Hut a meternos algo consistente en el cuerpo. La cena nos costó 228 yuanes.

De vuelta hicimos una parada en un pequeño local que había casi llegando al albergue. Era un local bastante curioso con muchos neones y con música ambiente, algo que os puedo asegurar no habiamos visto hasta ahora. Incluso las dos camareras que había tenían una pinta algo extraña, yo no diría de prostitutas, pero vamos, que tampoco eran muy normalitas. Las dos cervezas nos costaron 50 yuanes, un precio excesivamente exagerado a nuestro entender, pero decidimos pagar y salir sin protestar, aunque Seve tuvo que contenerse, es más, yo creo que incluso llegó a decirles algo cuando nos ibamos del local, que por cierto, estaba completamente vacio.

Y de allí nos fuimos al albergue, ya eran las 23:00, una hora prudente para irse a descansar, ya habría teimpo de patearse la ciudad al dia siguiente. Por cierto, no lo he comentado, pero al llegar al albergue por la tarde, impresionado por el tamaño del supuesto pueblo, decidí preguntar cual era la población que tenía Suzhou, a lo que en el albergue mer espondieron que 8 millones de habitantes, más de 3 en el centro urbano. Lógico entonces que que el pueblo me pareciese grande, sobre todo teniendo en cuenta que la ciudad en la que yo vivó actualmente no supera los trescientos mil habitantes.

martes, junio 28, 2011

Viaje a China (15º Día - 1ª Parte) - Suzhou


Nuevo madrugón, esta vez a las 7:00 de la mañana, había que ducharse, preparar las maletas y abandonar Hong Kong con destino nuevamente a Shanghai, ciudad en la que habiamos estado hacía tres o cuatro días.


Fue precisamente en ese momento, cuando preparabamos las maletas para abandonar el albergue, cuando descubrimos que en la habitación si había enchufe, solo que escondido bajo la repisa que había bajo la ventana. Era extraño que no hubiese enchufe en la habitación, pero os aseguro que durante nuestra estancia en aquella habitación lo habiamos buscado insistentemente sin resultado.

En esta ocasión no habiamos dejado fianza, pero si se habian quedado con nuestros carnets de socios, carnets que nos devolvieron al devolver las sabanas que nos habian dejado al llegar.

Cogimos el autobus que nos bajaba a la ciudad y luego el metro hasta el aeropuerto. Las cosas como son, no teniamos mucha confianza en que la tarjeta siguiese funcionando, porque según habiamos entendido su validez era de tres días, y ese ya era nuestro cuarto día en la ciudad, pero la verdad es que funcionó.

El viaje en metro hasta el aeropuerto son unos 25 minutos, así que a eso de las 9:00 de la mañana ya estabamos haciendo nuestro chek in en el aeropuerto.

Luego nos acercamos al mostrador donde se sacan las tarjetas de metro y devolvimos las nuestras. Nos devolvieron 50$ por cada una, así que teniendo en cuenta que habiamos pagado 300$ por cada una, se habian quedado en 250$. El viaje en metro del aeropuerto a la ciudad son 50$, y nosotros lo habiamos hecho dos veces, así que ya son 100$, con lo que nos quedaban 150 $ para viajes. La verdad es que no recuerdo cuanto costaba cada viaje de metro, por lo que se me hace dificil calcular si nos habia salido rentable o no la tarjeta Express, pero desde luego solo por la comodidad quehabiamos tenido de no tener que andar sacando billetes, la verdad es que merecía la pena.


Mientrás esperabamos a nuestro vuelo estuvimos salseando un poco en los ordenadores con internet gratuito que habia en el aeropuerto. Supuestamente nuestro vuelo era a las 12:20, pero nuevamente el vuelo se retrasaba, aunque esta vez no mucho, y al final salimos a las 13:05.

A las 15:15 aterrizabamos en Shanghai, y tras pasar los correspondientes controles de aduana, y recoger nuetro equipaje, salimos de la zona de embarques. De todas formas mientrás esperabamos la salida de nuestras mochilas nos pasó otro anécdota curiosa que merece la pena contar.

Estando alli plantados a la espera de nuestras maletas se nos acercón un hombre de entre 50 y 60 años preguntandonos si hablabamos castellano y si conociamos la ciudad. El hombre era un argentino que estaba de crucero con su mujer, solo que a la hora de abandonar Hong Kong para entrar en China se habian dado cuenta de que no tenian el visado correspondiente, es por ello por lo que os decía que es importante llevar visado de doble entrada, ya que cuando uno salta a Hong Kong es como si hubiese salido del pais.

El resto del pasaje había seguido su camino, pero ellos se habian tenido que quedar un día más en Hong Kong a la espera de que les tramitasen el visado. No tenian mucha idea de inglés, y menos de moverse por el aeropuerto, asi que les acompañamos a la oficina del MAGLEV y yo mismo pedí sus billetes en ventanilla. Les explicamos como llegar al centro de la ciudad y les recomendamos que allí cogiesen un TAXI que les lllevase a su hotel.

Luego nos acercamos a cambiar dinero, esta vez cambiamos 1000€, por los que nos dieron 8499 yuanes, y aprovechamos a cambiar los 1500 $ hongkoneses que nos habian sobrado, por los cuales nos dieron otros 1206 yuanes.

Luego bajamos a la estación de autobuses de largo recorrido, que esta en el mismo aeropuerto, y sacamos los billetes con destino a Suzhou (168 yuanes los dos billetes).


Eran las 16:10 de la tarde, y el autobus salía a las 16:50, asi que tocaba esperar un rato. El problema es que en la sala de espera no había monitores ni nada parecido, simplemente estraba una azafata y gritaba el destino del autobus que salía en ese momento. Algo sencillo y práctico si entiendes el chino, pero una autentica aventura si no tienen ni idea de ese idioma.



Afortunadamente, un hombre que había allí sentado en la sala de espera, se apiadó de nosotros, nos pidió el billete y amablemente nos indicó que él nos avisaría.

Y así fue, en el momento que entro la azafata para anunciar nuestro autobus, el hombre nos avisó de que ya podiamos acceder, que aquel era nuestro vehiculo, así que salimos, metimos las mochilas en el maletero y nos subimos al autobus sin saber muy bien cuantas horas de viaje nos esperaban.


Por cierto, ahora tocaba otra aventura, bajarse en la parada correcta, porque de la misma manera que anunciaban los autobuses a viva voz, aquí el conductor iba cantando las paradas según ibamos llegando a las diferentes poblaciones, con lo que entender cuando estabamos en Suzhou, nuestro destino, se hacía algo complicado.

Pero eso ya lo dejo para mañana.