Si es verdad, no lo vamos a negar, que de juerga ha habido mucho, y eso que no he contado nada de la noche del sábado por los bares de marcha del centro de la ciudad, menuda historia os podría contar con las holandesas en el Disco-Pub XL.
Pero bueno, a lo que iba, el domingo por la tarde, después de comer de manera saludable en un Burger-King, nos pasamos a jugar una partidita de bolos por el Bowling de la ciudad.
Menuda paliza les dí a los dos peleles estos en la primera parte, también es verdad que en la segunda lo hice rematadamente mal, pero es que la mano se me resentía, acabé con el dedo gordo lleno de hematomas pequeñitos.

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